El bloque de Fuerza Patria en el Concejo Deliberante de La Plata vive una semana de movimientos. Por un lado, la concejala Gisella Di Dio avanza en su propio espacio vecinalista.
Por otro lado, crece la posibilidad de que el concejal Sergio Resa regrese al Ejecutivo municipal. Ambos movimientos reconfiguran el mapa político local con la vista en 2027.
Di Dio confirmó que impulsa una «plataforma electoral vecinalista» llamada «Ciudad Grande». La construye, según explicó, «bajo el paraguas nacional, pero en la amplitud de identidades platenses». Aunque dijo que «sigue acompañando» al diputado nacional Juan Grabois, el movimiento implica un alejamiento político concreto. En consecuencia, Patria Grande pierde la representación en el Concejo que obtuvo por primera vez en 2023.
Di Dio llegó al deliberativo en diciembre de ese año en reemplazo del massista Facundo Albini. Albini había sido reelecto pero debió renunciar por el escándalo del caso Chocolate en la Legislatura bonaerense. Además, la edil tiene base territorial en Arturo Seguí y militancia social activa.
En paralelo, el intendente Julio Alak evalúa convocar de regreso a Resa al gabinete. El concejal había dejado la secretaría de Planeamiento, Obras y Servicios Públicos en diciembre para asumir su banca. Sin embargo, siguió vinculado a temas de obra pública. Eso generó chicanas de la oposición en el recinto.
Si Resa vuelve al Ejecutivo, asumiría en su lugar Albertina Bidart, expresidenta de la FULP y también militante de Patria Grande. Bidart ocupó el octavo lugar en la lista de Fuerza Patria, cuando el oficialismo obtuvo siete bancas. Desde abril, además, ya se desempeña como directora de Enlace Legislativo en el Municipio. De esta forma, Patria Grande recuperaría la representación que Di Dio le quitará al irse.
Ninguno de los dos movimientos está cerrado formalmente. No obstante, la señal es clara: el bloque se reorganiza antes de que 2027 empiece a correr en serio.


