Viernes 24 de julio de 2026
Viernes 24 de julio de 2026
loader-image
temperature icon 13°C

El Gobierno abre la puerta a un dólar de $1800 y el vocero dice que sería una corrección «mínima» sin impacto en el bolsillo

El vocero presidencial Adrián Ravier reconoció este viernes que el dólar oficial podría alcanzar entre $1.700 y $1.800 en los próximos meses, al tiempo que negó que eso configure un atraso cambiario ni un problema para los argentinos. Las declaraciones, realizadas en el canal de streaming Carajo, combinan una admisión concreta sobre el rumbo de la divisa con una minimización de sus efectos que generó inmediata discusión.

El dólar cotiza actualmente a $1.510 en el Banco Nación. En lo que va de 2026 acumula una suba de $34, equivalente al 2,3%. El Banco Central fijó el techo del sistema de bandas cambiarias en $1.835. Que Ravier reconozca públicamente que llegar a $1.800 «es una posibilidad» implica admitir una suba de casi 300 pesos —casi un 20% adicional— desde los valores actuales.

«Que el tipo de cambio llegue a $1700 o $1800 dentro de unos meses es una posibilidad y además la estabilidad cambiaria está muy clara», afirmó el funcionario. La aparente contradicción entre ambas afirmaciones —sube, pero es estable— resume el desafío comunicacional del oficialismo frente al mercado cambiario.

La estrategia de los comparativos

Para respaldar la idea de que una corrección de esa magnitud sería tolerable, Ravier recurrió a una serie de comparaciones históricas. Recordó que durante el gobierno de Mauricio Macri el dólar pasó de $15 a $60 y remarcó que cuadruplicar el tipo de cambio desde los niveles actuales significaría llevarlo de $1.500 a $6.000. «Nadie ve ese escenario», sostuvo. En la misma línea, mencionó la salida de la convertibilidad en 2002, cuando el tipo de cambio pasó de $1 a $3: el equivalente hoy sería un dólar de $4.500. «Nadie ve ese escenario», repitió.

La lógica del argumento es que, medida contra los saltos devaluatorios históricos, una suba hacia $1.800 es casi imperceptible. Sin embargo, la referencia excluye el impacto acumulado sobre salarios y precios que ya se registró desde diciembre de 2023, cuando el Gobierno ejecutó la devaluación de casi el 120% con la que comenzó su gestión.

Ravier aseguró que «bajo el criterio de mirar el promedio de los últimos años, hoy estamos un poquito abajo» en materia cambiaria. Si hubiera una corrección, dijo, sería «mínima» y «no va a tener un impacto significativo en el bolsillo de los argentinos». También destacó que el Banco Central continúa comprando reservas y que el país mantiene superávit de cuenta corriente. No obstante, reconoció que factores externos —mala cosecha, sequía o inundaciones— podrían alterar el escenario.

El contexto de la Inocencia Fiscal

Las declaraciones de Ravier se producen en un momento en que el Gobierno impulsa en el Congreso el proyecto de Inocencia Fiscal, que busca atraer los dólares que los argentinos tienen fuera del sistema formal —estimados en US$170.000 millones— hacia el circuito bancario. El anuncio de que el tipo de cambio podría subir hacia la banda superior sin que eso sea considerado un problema tiene una lectura posible en esa clave: quien ingrese dólares al sistema en los próximos meses lo haría con un tipo de cambio que el propio Gobierno anticipa que podría subir.

Al mismo tiempo, la señal tiene un filo doble. Si el dólar sube 20% desde los niveles actuales y la inflación no lo hace al mismo ritmo, eso implica un impacto directo sobre el precio de los productos importados y sobre la cadena de costos de la economía. Que el vocero presidencial lo anticipe como algo «sin impacto en el bolsillo» contrasta con lo que dos encuestas publicadas esta semana muestran: el 62% de los argentinos teme que sus ingresos no alcancen y la confianza del consumidor cayó más del 12% en el último año.

Scroll al inicio