Un informe privado puso número a lo que en La Plata se vive en la calle: el sueldo no alcanza. El 73% de los trabajadores argentinos agota sus ingresos antes de los 14 días de haberlos cobrado. En la ciudad, vecinos de distintos sectores confirman esa realidad con sus propias palabras. Llegar a fin de mes, dicen, es cada vez más un ejercicio de malabares.
El sueldo no alcanza: qué dice el informe
El relevamiento es del portal de empleo Bumeran e incluyó a trabajadores de todo el país. Los datos son contundentes.
El 87% considera que su salario es insuficiente para cubrir gastos básicos. El 73% lo agota en menos de dos semanas. Y dentro de ese grupo, el 28% ni siquiera llega a eso: usa el sueldo apenas lo cobra para pagar deudas atrasadas.
Solo el 9% de los encuestados afirmó que puede cubrir todo el mes con lo que gana.
Los principales gastos que consumen el ingreso son el alquiler —primer rubro para el 44%—, la alimentación (27%) y el pago de deudas (16%). Nueve de cada diez trabajadores no pueden ahorrar nada al cierre del mes.
El endeudamiento, además, sigue creciendo. El 77% reconoció tener algún tipo de deuda. Son 5 puntos porcentuales más que en 2025.
«Ya estamos a 20 y parece fin de mes»: la voz de los platenses
En La Plata, los vecinos no necesitan el informe para saberlo. Lo viven.
Marcela Quiroga es profesora de educación física y docente universitaria. «La mayor parte del sueldo se me va en el alquiler, las expensas y los impuestos. Con la comida voy viendo día a día. Indumentaria, nada», describe. Para sobrevivir, tuvo que reinventarse: abrió clases personalizadas para adultos mayores porque su escuelita de fútbol quedó vacía. «No va nadie porque no hay plata», dice.
El crédito es otro pozo. «Quieras o no terminás tarjeteando hasta la mercadería. Después no podés pagarla y se hace una bola», advierte. Y cierra con una frase que resume el momento: «Creo que hoy no hay un argentino que no tenga deudas».
Silvina Ibarra es empleada doméstica. Alquila, vive con su hermana —también empleada doméstica— y sus padres son jubilados con la mínima. «Llegamos a fin de mes con lo justo», dice. Su padre tuvo un ACV. PAMI le cubre algunos remedios, otros no. En indumentaria, directamente no gasta. «Solo comida, alquiler y servicios», resume.
Eduardo Guardillo es médico. «Soy parte del 73%», afirma sin dudar. Paga un crédito hipotecario —»es como un alquiler, una obligación que hay que sostener»— y evita endeudarse con la tarjeta «porque después es imposible pagarla». Su gasto mensual se concentra en comida e impuestos. Llega a fin de mes «haciendo malabares».
Cómo lo ven los comercios de La Plata
El patrón de consumo que describe el informe es perfectamente visible desde el otro lado del mostrador.
Valentín Gilitchensky, referente de la Asociación Comercial de Calle 8 y la Federación Empresaria de La Plata, lo sintetiza con precisión: «En los primeros 15 días se vende algo y luego nada. Repunta un poco la última semana, cuando cierran las tarjetas y la gente tarjetea un poquito». El diagnóstico es claro: «Está muy dura la calle».
Diego Piancazzo, de la Cámara de Comercio, Industria y Servicios de La Plata, apunta a las causas: «La presión impositiva, la baja de los salarios y la pérdida de poder adquisitivo. Entre el 15 y el 20, la gente se queda sin dinero». Los comercios, dice, experimentan distintas estrategias para atraer clientes. «Vamos probando lo que mejor funciona», explica.
Qué harían con un aumento
El informe también preguntó qué destinarían los trabajadores si recibieran un aumento. La respuesta habla por sí sola: el 46% lo usaría para cancelar deudas. Solo el 22% priorizaría el ahorro. El 15% lo destinaría a alimentación y recreación. Y apenas el 13% consideraría invertir.
El dato muestra que el problema no es solo de ingresos. Es de un sistema donde el salario llega para tapar agujeros, no para proyectar.


