Aunque el consumo sigue en retroceso, los precios volvieron a acelerarse. El fenómeno se repite en alimentos, servicios y productos básicos, y empieza a consolidar un escenario cada vez más difícil para la economía: actividad estancada, costos en alza y empresas que ajustan precios para no perder margen. Un combo que remite a la estanflación, un término incómodo pero cada vez más presente en el mercado.
Ventas en caída y aumentos que no se detienen
En el rubro alimentos, uno de los más sensibles para el bolsillo y clave en la medición del IPC, las ventas muestran caídas interanuales de hasta el 20%. Sin embargo, desde el inicio de enero varias empresas anunciaron aumentos superiores al 5%.
La explicación no pasa por una recuperación de la demanda, sino por el peso creciente de los costos fijos: tarifas, combustibles, alquileres e insumos que siguen subiendo. En este contexto, muchas firmas cambiaron de lógica: ya no buscan vender más, sino perder menos.
El dólar como señal anticipada de precios
El frente cambiario volvió a jugar un rol central. La recalibración de las bandas del dólar, ahora ajustadas por inflación, funciona como una señal de precios adelantada. El mercado descuenta que, si el techo se mueve, el dólar futuro será más caro que el actual.
En una economía bimonetaria y altamente indexada, esa expectativa se traslada rápido a los precios. Las empresas ajustan hoy para no quedar desfasadas mañana frente a costos dolarizados como energía, insumos importados, reposición de mercadería y alquileres.
No se trata de especulación: es cobertura frente a un escenario de mayor presión cambiaria.
Tarifas: el factor estructural que empuja la inflación
Los números de los servicios públicos explican buena parte del problema. Desde la llegada de Javier Milei al Gobierno, la electricidad acumuló una suba del 344% y el gas del 617%, según datos de la consultora Economía y Energía.
En el mismo período:
- La inflación acumulada rondó el 200%
- Los salarios crecieron cerca del 229%
- El transporte subió más del 900%
- La medicina prepaga siguió presionando sobre la clase media
El resultado es claro: los costos fijos avanzan más rápido que los ingresos y los precios promedio, afectando tanto a empresas como a hogares, también en ciudades como La Plata, donde el peso de los servicios es cada vez mayor.
2026 arranca con nuevos aumentos
El inicio de 2026 llega con más ajustes en servicios públicos en todo el país. Luz, gas, agua y cloacas volverán a aumentar entre 2,5% y 4% promedio, antes de la quita de subsidios anunciada por el Gobierno, que podría llevar algunos incrementos a dos dígitos, especialmente en gas.
En el AMBA:
- Electricidad: suba del 2,5% (Edenor y Edesur)
- Precio mayorista de la energía: +3,2%
- Gas natural: aumentos iniciales del 2% al 3%
La mayor incógnita está en el gas: el precio mayorista pasará de USD 2,95 a USD 3,79 por millón de BTU, lo que podría sentirse con fuerza en las facturas.
Alimentos: importaciones, góndolas y remarcaciones
Durante los meses de mayor suba de precios también se registró un fuerte ingreso de productos importados, producto de la apertura comercial. Sin embargo, la competencia externa no logró bajar los precios locales.
Las remarcaciones se aceleraron:
- Grandes cadenas: subas promedio del 0,7% semanal
- Carnicerías: aumentos de hasta 35% en menos de un mes
- Posible nuevo ajuste del 10% antes de fin de mes
Principales marcas:
- Coca-Cola: +5%
- Bimbo: +5%
- La Virginia: +8%
- Arcor: +8% mensual
Las consultoras estiman que la inflación de alimentos se mueve entre 3,7% y 4% mensual, a lo que se suman servicios y combustibles con ajustes casi permanentes.
Dólar 2026: sube, pero el BCRA no acumula reservas
En el debut del nuevo esquema cambiario, el dólar mayorista subió cerca del 1,5% y cerró en torno a los $1.475, mientras los dólares financieros acompañaron. El Banco Central, pese a estar habilitado a comprar hasta el 5% del volumen operado, no apareció como demandante neto.
Por el contrario, operadores señalaron ventas por cuenta del Tesoro para evitar que el tipo de cambio se acerque al techo de la banda, hoy en torno a los $1.529. La señal fue ambigua: se deja subir, pero se contiene.
El escenario que se consolida
Con ventas en baja, consumo retraído y costos que no aflojan, muchas empresas remarcan para no cerrar. El resultado es una economía con precios en alza y actividad en retroceso, una combinación que define a la estanflación y que empieza a sentirse con fuerza en el día a día.


