El gobernador bonaerense no viajará a Tucumán para la vigilia patria que organiza el mandatario tucumano junto al Presidente, en un encuentro al que sí asistirán otros 13 gobernadores. Desde La Plata marcaron que cualquier acercamiento con Milei debería tener una agenda concreta, en medio del reclamo bonaerense por fondos que aún tramita en la Corte Suprema.
Axel Kicillof volvió a marcar distancia con Javier Milei, esta vez en el marco de los actos por el Día de la Independencia. El gobernador bonaerense declinó la invitación que le extendió Osvaldo Jaldo para participar de la vigilia del 9 de julio en Tucumán, donde el mandatario provincial reunirá a Milei con una quincena de gobernadores.
Desde el entorno de Kicillof explicaron el rechazo con una frase que resume la postura oficial: si el gobernador va a compartir alguna actividad con el Presidente, prefieren que sea en el marco de una reunión de trabajo, y no de un acto protocolar sin agenda concreta de gestión.
Una foto que Kicillof decidió no integrar
Jaldo cursó invitaciones a todos los mandatarios provinciales para la vigilia previa al Tedeum, en un gesto que buscaba mostrar volumen político después de que, en 2025, ningún gobernador acompañara a Milei en la misma fecha. Esta vez confirmaron presencia trece gobernadores, entre ellos Jorge Macri (CABA) y Maximiliano Pullaro (Santa Fe), mientras que otros mandatarios de peso, como Patricia Bullrich, tampoco asistirán.
Kicillof no fue la excepción que sorprendió: desde hace meses sostiene la misma línea frente a los encuentros que organiza la Casa Rosada con gobernadores, reclamando que cualquier convocatoria tenga un contenido de gestión real y no funcione solo como una postal política.
El trasfondo: la Provincia todavía espera respuestas
La ausencia de Kicillof no puede leerse por fuera del conflicto de fondo que mantiene la Provincia con la Nación. El reclamo bonaerense por fondos que el Gobierno nacional no giró a territorio provincial ya tramita en la Corte Suprema de Justicia, y sigue siendo el punto que la administración kicillofista pone como condición para cualquier diálogo sustancial con la Casa Rosada.
En ese contexto, funcionarios bonaerenses vienen insistiendo en que los encuentros con el Ejecutivo nacional deberían servir para destrabar esos reclamos concretos —recortes en salud, educación y obra pública— y no limitarse a fotos institucionales sin resolución de fondo.
Qué significa para la Provincia
Con la Corte Suprema todavía sin expedirse sobre el reclamo de fondos y la relación entre Kicillof y Milei sostenida en un intercambio de gestos más que de acuerdos, la ausencia bonaerense en Tucumán confirma que la estrategia de la Gobernación pasa por marcar diferencias públicas antes que por sumarse a fotos de unidad que no representen avances concretos para los bonaerenses.


