Jueves 11 de junio de 2026
Jueves 11 de junio de 2026
loader-image
temperature icon 17°C

La UCA advierte: la incertidumbre económica sube y el empleo se convierte en la nueva alarma

Un informe de la Universidad Católica Argentina muestra que el índice de percepción de riesgo volvió a trepar en mayo. La política sigue siendo la primera preocupación, pero el deterioro del mercado laboral escala posiciones y empieza a dominar el debate.

Pese a la desaceleración de la inflación y a la estabilización de algunas variables macroeconómicas, la percepción de incertidumbre económica en la Argentina no cede. Al contrario: volvió a subir. Un informe del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) reveló que el Índice de Incertidumbre Económica llegó a 55 puntos en mayo y profundizó la tendencia ascendente de los últimos meses. El deterioro del mercado laboral aparece como el factor que más creció dentro de ese cuadro.

Qué mide el índice y qué dice

El Índice de Incertidumbre Económica de la UCA mide la percepción de riesgo a partir del análisis de conversaciones públicas en canales argentinos de YouTube. El dato concreto indica que, por cada 10.000 palabras analizadas en esas conversaciones, 55 estuvieron asociadas a conceptos vinculados con la incertidumbre.

El número es relevante por su tendencia. En enero, el índice había perforado el umbral de los 50 puntos y alcanzó el nivel más bajo desde 2020. Desde entonces, sin embargo, subió en forma sostenida. La recuperación parcial de algunos indicadores no alcanzó para revertir ese clima.

En términos comparativos, los 55 puntos actuales quedan tres por debajo del promedio registrado durante toda la gestión de Javier Milei y cinco por debajo del promedio de la gestión de Alberto Fernández. Sin embargo, superan holgadamente el promedio de la presidencia de Mauricio Macri —46 puntos— y también el del segundo mandato de Cristina Fernández de Kirchner, que fue de 36 puntos.

Política arriba, empleo en ascenso

La política continúa como la principal fuente de incertidumbre económica. Concentró el 30% de las menciones en mayo y se mantuvo en niveles similares a los del período electoral de la segunda mitad de 2025. Ese porcentaje no sorprende en un año con elecciones legislativas en curso y con tensiones permanentes en el frente político.

No obstante, el dato que el informe señala con mayor atención es otro: el empleo subió al 22% de las menciones y mostró un crecimiento sostenido en los últimos meses. Para la UCA, esa evolución no es casual. Las cifras del mercado laboral la respaldan.

Según datos oficiales citados en el relevamiento, entre noviembre de 2023 y marzo de este año se perdieron 26.448 empresas empleadoras, una caída equivalente al 5,2% del total. En el mismo período, el empleo cayó en 205.680 puestos en empresas privadas y en 12.924 puestos en casas particulares. En el último año, el empleo formal privado retrocedió 99.471 puestos y se destruyeron 14.203 empresas.

La inestabilidad económica ya no lidera

El tercer factor en el ranking es la inestabilidad económica, con el 21% de las menciones. Ese porcentaje marca un cambio significativo. En enero de 2024, cuando el nuevo gobierno recién asumía y la inflación disparada dominaba la agenda, ese ítem concentraba el 32% de las menciones. La desaceleración del índice de precios alivió en parte esa percepción.

Sin embargo, ese alivio no alcanza para hablar de recuperación del clima económico. Lo que ocurrió, en todo caso, fue un desplazamiento: la preocupación por los precios cedió, pero la preocupación por el trabajo tomó su lugar.

Incertidumbre que frena la recuperación

El informe advierte que el índice no solo refleja un estado de ánimo. También tiene consecuencias concretas sobre la actividad económica. Cuando crece la dificultad para anticipar el futuro, las familias tienden a postergar decisiones de consumo. Al mismo tiempo, las empresas reducen o frenan proyectos de inversión, en especial los de mediano y largo plazo.

Ese mecanismo dificulta la recuperación incluso cuando las grandes variables mejoran. Una macroeconomía más estable no genera automáticamente confianza si la gente percibe que el mercado laboral se sigue deteriorando y que las condiciones del día a día siguen siendo difíciles de predecir.

La evolución de los puestos de trabajo, la cantidad de empresas que abren y cierran, y la capacidad de recomposición de los ingresos reales serán, en ese marco, los indicadores que definan si el ciclo de estabilización logra traducirse en una mejora efectiva para los hogares en los próximos meses.

Scroll al inicio