Miércoles 19 de agosto de 2026
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«Ningunismo»: el 42% no apoya a ningún partido y amenaza a Milei y al peronismo

El fenómeno bautizado por Pulsar.UBA alcanzó su valor más alto desde 2023. El 63% declara no interesarle la política. En ese vacío aparecen los outsiders —Hadad, Brito, Gebel— y una pregunta incómoda: si existiera el «partido del ninguno», hoy le ganaría a todos.

El ningunismo en Argentina llegó al 42% —el nivel más alto desde 2023— según el informe sobre Creencias Sociales 2026 elaborado por el observatorio Pulsar.UBA. Ese porcentaje no se identifica con ningún partido o espacio político, y el dato no discrimina edades, géneros ni niveles educativos: atraviesa todo el mapa social. El 63% declara estar poco o nada interesado por la política, 18 puntos más que en 2025. El salto en un solo año es el dato más perturbador del informe.

El fenómeno no es nuevo —ya existía antes de que Milei llegara al poder— pero creció. Y ese crecimiento tiene consecuencias directas para los dos polos que van a pelear la presidencia de 2027.

Por qué crece el ningunismo en Argentina

El coordinador general del observatorio, Facundo Cruz, explicó que «el centro político en la Argentina actual no implica necesariamente una definición programática. Es, más bien, un centro posicional en el que ciertas personas encuentran refugio frente a lo que perciben a la izquierda y a la derecha. Se ubican en ese centro por equidistancia de los polos, como un refugio transitorio».

La distinción es relevante: el 42% que no se identifica con nada no busca moderación programática. Busca resultados. Y cuando llega el momento de votar, ese tercio puede volcarse hacia cualquier polo si percibe que la alternativa del medio no es competitiva. Pasó con Lavagna en 2019. Puede pasar de nuevo.

«Hay que pensar en los componentes estratégicos del voto, que pueden llevar a muchos electores a buscar una segunda o tercera opción para evitar el triunfo del sector que perciben como más lejano a sus preferencias. Ahí pueden tallar el antimileísmo y el antiperonismo», añadió Cruz.

El «partido del ninguno» ganaría hoy las elecciones

Si existiera el «partido del ninguno» —el voto en blanco, la abstención, la indiferencia organizada— ganaría las próximas elecciones. El dato coincide con lo que muestran todas las encuestas: ningún espacio supera el 35% de intención de voto y la suma de los que no eligen a nadie supera a cualquiera de los partidos que compiten.

Para La Plata, donde esta semana la encuesta de Giaccobe confirmó que Kicillof superó a Milei en imagen positiva por primera vez pero ambos siguen en rojo, el ningunismo tiene lectura local muy concreta: en una ciudad universitaria con más de 130.000 estudiantes, donde el conflicto por el financiamiento universitario escala semana tras semana, la distancia entre la ciudadanía y la política organizada no es abstracta. Es cotidiana.

Los outsiders que apuestan al vacío político

El análisis de Pulsar.UBA identifica tres rasgos centrales: el centro como refugio, el creciente desinterés por la política y la pérdida de atractivo de las estructuras tradicionales de representación. Ante ese escenario, la aparición de outsiders es esperable.

Los nombres que suenan —el pastor Dante Gebel, el empresario periodístico Daniel Hadad y el banquero Jorge Brito— no vienen de ninguno de los polos establecidos. Todos apuestan a un discurso que reconoce el daño económico del modelo sin abjurar de sus bases, y que suma cierta sensibilidad social al vocabulario libertario.

Hadad fue explícito: «Un 70% no quiere volver a lo que estaba antes de 2023, pero también quiere un montón de cosas: que le reconozcan que la motosierra no sólo pasó por el Estado, sino también por muchas familias.» Brito planteó: «Vamos a llegar a un país en el cual les vaya bien a todos. No uno en el que les va bien a algunos y no a otros.»

Ninguno tiene todavía candidatura formal. Pero la encuesta de Trends que publicó InfoPlatense días atrás ya los midió: Hadad aparece segundo entre los outsiders con 23,8% entre quienes eligen alguna opción. El espacio existe. La pregunta es si alguien puede ocuparlo de manera creíble.

Las limitaciones concretas de cada nombre

El análisis de Pulsar.UBA pone límites precisos a cada figura. Sobre Gebel: apenas el 16% de los argentinos participó alguna vez en una organización religiosa; sus simpatizantes naturales son una fracción de ese total. Sobre Hadad: la confianza en los medios alcanza mínimos históricos con el 26%, y la «casta periodística» no es necesariamente un activo electoral. Sobre Brito: tendría mucho para explicar sobre el comportamiento del sector bancario en el contexto de la crisis de endeudamiento de familias sometidas por prácticas más asimilables a la usura que al crédito.

La paradoja es que 2023 demostró que las limitaciones no necesariamente impiden el ascenso. Milei también las tenía. La diferencia es que él se paró en la extrema derecha con una propuesta de ruptura total, no en un centro moderado con promesas de gestión.

Lo que el ningunismo le dice al mapa bonaerense

Para el peronismo bonaerense, que lleva semanas discutiendo PASO, reelecciones de intendentes y candidaturas, el ningunismo en Argentina es una señal de alarma que ninguna cumbre entre Kicillof, Máximo y Massa puede resolver. La unidad interna es condición necesaria para ganar, pero no suficiente si el electorado que necesitan movilizar ya decidió que no le interesa ninguno.

Para La Libertad Avanza, que esta semana formalizó su mesa quincenal con el PRO, el dato también incomoda. La campaña que apuesta al «riesgo K» como aglutinante funciona cuando el electorado percibe que la amenaza es real. Si el 42% ya no se identifica con nada, el miedo al otro puede no alcanzar para moverlos a votar.

«Cuando eso pasa, cualquier aventura es posible», concluyó Letra P. La Argentina de 2026 tiene un sistema político que compite por la adhesión de un electorado que mayoritariamente prefiere no adherir a nada. Ese es el problema que ninguna encuesta de imagen puede resolver.

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