El Gobierno bonaerense expuso una doble crisis: caída real de la recaudación, uso de capacidad industrial al 54% y casi 6.000 empresas cerradas. Bianco apuntó a la Casa Rosada y advirtió que el modelo económico «es insostenible». El impacto en el cordón productivo de La Plata, Berisso y Ensenada ya se siente.
La Provincia de Buenos Aires encendió un alerta doble este lunes. Por un lado, ARBA registra una caída real de la recaudación que ya alcanza «niveles pandémicos sin pandemia». Por otro, el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, denunció una «catástrofe productiva» producto del plan económico nacional.
Los dos diagnósticos vienen del mismo lugar y apuntan a un mismo destinatario: la Casa Rosada. Para el Gobierno bonaerense, el ajuste de Javier Milei está secando al mismo tiempo a las empresas y a las arcas públicas.
Mientras tanto, en La Plata, Berisso y Ensenada, el cordón productivo del Gran La Plata empieza a mostrar los efectos en carne propia. Menos consumo, menos producción y menos empleo registrado.
ARBA, en alerta fiscal
Los números que maneja la agencia recaudadora son crudos. La recaudación total del primer cuatrimestre subió 27,6% nominal, pero la inflación acumulada llegó al 43,9%. El resultado es una caída real del 11,3%.
El dato más sensible está en los tributos de origen provincial. Allí, la suba nominal fue del 24,6%, frente al 43,9% de inflación. Es decir, un rezago de 19,2 puntos porcentuales: la mayor vulnerabilidad financiera del período.
Para los técnicos de ARBA, ese piso recuerda al peor momento de la pandemia. Sin embargo, ahora no hay cuarentena ni cierre de actividades. Solo recesión, caída del consumo y morosidad creciente.
El golpe a los municipios
La crisis fiscal se traslada en cadena. La coparticipación bonaerense también cae en términos reales y los municipios ya empezaron a sentirlo.
En distritos como Morón y San Martín, los ingresos se contrajeron cerca del 30%. Como consecuencia, varios intendentes tuvieron que reformular planes de gestión y postergar obras públicas para destinar fondos a urgencias sociales.
En La Plata, la situación tampoco es ajena. La caída de la recaudación provincial impacta directamente sobre las transferencias que recibe la Comuna, en plena ejecución del plan de remodelación de plazas y obras viales.
Bianco contra Milei: «Catástrofe productiva»
El segundo frente lo abrió el ministro Carlos Bianco. Junto al ministro de Producción, Augusto Costa, expuso el otro lado de la moneda: el derrumbe industrial.

Los números son fuertes. Desde que asumió Milei, la Provincia perdió 5.832 empresas registradas y 95.000 empleos formales. La nómina de empleadores cayó de 153.497 a 147.665 entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025.
«El programa económico es insostenible», definió Bianco. Y agregó que la Casa Rosada «debe cambiar el rumbo» antes de que la pérdida de empleo se vuelva irreversible.
Industria al 54% y autopartes paralizadas
El dato más impactante vino del uso de capacidad instalada. La industria bonaerense está operando al 54% de sus posibilidades, un piso que solo se vio durante el peor momento del Covid.
El sector automotriz es el más golpeado. Allí, el uso de capacidad cayó al 30%. Es decir, siete de cada diez líneas de producción están paradas o trabajan a media máquina.
Además, el Gobierno provincial reveló otro dato preocupante. La mitad de las industrias bonaerenses tiene problemas para pagar impuestos, salarios, proveedores y servicios. La cadena de pagos está en tensión.
Cómo se vive en La Plata, Berisso y Ensenada
El cordón productivo del Gran La Plata es uno de los espejos más fieles del cuadro. La refinería de YPF en Ensenada, los astilleros, los frigoríficos y las pymes metalúrgicas vienen ajustando turnos y suspendiendo personal.
A su vez, el comercio platense también acusa el golpe. Las cámaras del centro y de City Bell reportan caídas sostenidas en las ventas, con rubros como indumentaria, electrodomésticos y gastronomía como los más afectados.
Por eso, el termómetro es claro. La parálisis productiva se traduce en menos consumo en las diagonales y en menor demanda en barrios enteros que dependen del trabajo industrial.
La pulseada política
Detrás de los números, hay una disputa de fondo. Kicillof y su equipo necesitan instalar un relato económico que pegue en el conurbano y en el interior bonaerense de cara a la elección legislativa.
Por su parte, Milei sostiene que el ajuste es inevitable y que la inflación a la baja es prueba de éxito. Sin embargo, el Gobierno bonaerense responde con un dato que duele: sin actividad, no hay recaudación; y sin recaudación, no hay servicios públicos.
En el medio quedan los municipios y las pymes. Para colmo, mientras tanto, el conflicto en ARBA por la medida de fuerza de ATE en Catastro complica todavía más la administración del derrumbe.
Qué puede pasar
Si la actividad industrial no rebota en el segundo trimestre, el escenario fiscal de la Provincia se va a complicar todavía más. En consecuencia, podría haber tensiones nuevas con los municipios y con los gremios estatales.
Para La Plata, Berisso y Ensenada, el desafío es doble. Por un lado, sostener empleo en sectores clave como YPF y los astilleros. Por otro, evitar que la caída del consumo termine por golpear al comercio y a la construcción, dos motores económicos que la ciudad no se puede dar el lujo de perder.


