La ola de robos en La Plata acumuló meses de hechos, estadísticas disputadas y promesas sin cumplir. Ahora hay una respuesta política: el bloque de La Libertad Avanza en el Concejo Deliberante presentó un proyecto de interpelación al secretario de Seguridad municipal. El pedido es concreto: que el funcionario vaya al recinto, dé la cara y explique qué hizo el Municipio con 10.500 millones de pesos destinados a seguridad.
La ola de robos en La Plata y los diez casos que dispararon el reclamo
Los fundamentos del proyecto incorporan un relevamiento preciso como respaldo. Entre el 3 y el 15 de octubre se documentaron al menos diez robos y asaltos en distintos puntos del Partido. Los hechos incluyen entraderas violentas a jubilados, ataques a comerciantes, robos a mano armada y un joven baleado en Los Hornos. Sin embargo, ese relevamiento no es el inicio del problema: es apenas el último tramo de una acumulación que viene de semanas atrás.
En Plaza Malvinas, una banda sometió a una pareja de jubilados en calle 50 entre 20 y 21. El hecho ocurrió a metros del propio centro de monitoreo municipal. En Los Hornos, vecinos redujeron a un grupo de ladrones que tenía a un menor como rehén. También un pediatra fue asaltado en su consultorio mientras su hija pequeña lloraba. Por otro lado, delincuentes asaltaron un supermercado del barrio y amenazaron a un nene de 8 años. Motochorros atacaron a una mujer en la misma zona. Y desde el Conurbano llegaron mecheras que robaron en el local de Nike y en perfumerías del centro, todo quedó filmado.
Un municipio que discutía estadísticas mientras los hechos se acumulaban
Mientras eso pasaba, el debate político giraba en torno a un ranking. Como informamos el 4 de octubre, el Sistema Nacional de Información Criminal posicionó a La Plata segunda del AMBA entre los municipios con menor índice delictivo. La gestión municipal tomó el dato como validación. Sin embargo, el mismo bloque libertario que hoy pide la interpelación cuestionó esa lectura, aunque el informe pertenece a su propio Gobierno nacional. Su argumento: la tasa de tentativas de robo ubica a La Plata segunda entre los 135 municipios bonaerenses.
El cruce tiene además otra dimensión, aportada desde otro sector del Concejo: «Hay vecinos que dejaron de denunciar». Si el sub-registro crece, las estadísticas oficiales mejoran artificialmente sin que la realidad del vecino cambie. Por si fuera poco, el 6 de octubre el Ministerio de Seguridad bonaerense desconoció las cifras que difundía la gestión local: «No sabemos de dónde salieron, no las respaldamos». En consecuencia, el Municipio terminó defendiendo solo un ranking del Gobierno nacional, cuestionado tanto por la oposición local como por su propio partido a nivel provincial.
Las promesas que no llegaron a la calle
El centro del reclamo es la distancia entre lo anunciado y lo ejecutado. El Municipio prometió una inversión de 10.500 millones de pesos en seguridad para 2026. Sin embargo, las bases para instalar las nuevas cámaras comenzaron a colocarse recién en octubre, casi once meses después de la licitación. En paralelo, el cuadro operativo de la Policía Bonaerense en la ciudad se deterioró al punto que el Comando de Patrullas pasó de 120 móviles por turno a apenas 18. Es una caída del 85% en la capacidad de despliegue, agravada por la fuga de 1.475 efectivos en el primer semestre que eligieron la seguridad privada, que triplica el sueldo policial. Por eso los concejales también presentaron un pedido de informes para saber cuántos patrulleros municipales están realmente en la calle. En efecto, si el déficit se replica en el ámbito local, la cobertura barrial queda doblemente debilitada.
Qué deberá responder el secretario de Seguridad
La interpelación exige que el funcionario se presente ante el Concejo con datos precisos. Deberá informar las estadísticas delictivas actualizadas, la cantidad de cámaras y patrulleros realmente operativos y el estado del centro de monitoreo. También tendrá que rendir cuentas sobre la ejecución del presupuesto y los resultados concretos de las políticas de prevención. Los vecinos que salieron a filmar robos con el celular y los que dejaron de ir a la comisaría a denunciar están esperando las mismas respuestas.


