La adhesión de la lista Multicolor del Suteba al paro convocado por ATE provincia este martes 21 de abril anticipa un nuevo golpe al dictado de clases en la Provincia de Buenos Aires, con impacto directo en las escuelas de La Plata y el Gran La Plata.
La oposición interna del Suteba, enfrentada a la conducción de Roberto Baradel, confirmó que se sumará al cese de actividades en reclamo de un salario equivalente a la canasta familiar, la defensa del régimen jubilatorio y un aumento inmediato del presupuesto educativo destinado a infraestructura y comedores escolares.
La medida no solo afectará el dictado de clases: también se resentirá el funcionamiento de auxiliares escolares y distintas áreas de la administración pública bonaerense, generando un escenario de parálisis en servicios básicos.
Movilización en el conurbano
En la zona norte del conurbano, el Suteba Tigre encabezará una caravana que unirá las fábricas FATE y Mondelez. El objetivo es visibilizar el rechazo a despidos y suspensiones que golpean a las familias vinculadas a las comunidades educativas. La protesta busca conectar la crisis laboral con la precarización del sistema escolar.
Impacto local en La Plata
En la capital bonaerense, el paro se traduce en aulas vacías y comedores escolares sin funcionamiento pleno, en un contexto donde muchas familias dependen de esos espacios para garantizar la alimentación diaria de sus hijos. La tensión entre el reclamo gremial y la capacidad de respuesta del gobierno provincial vuelve a colocar a La Plata como termómetro de la conflictividad social.
Escenario inmediato
Si el gobierno no ofrece una respuesta concreta en los próximos días, el conflicto podría escalar hacia nuevas medidas de fuerza, con riesgo de que el ciclo lectivo quede aún más fragmentado. La discusión sobre salarios y presupuesto educativo promete instalarse como uno de los ejes centrales de la agenda política bonaerense en este 2026.


