La justicia uruguaya rematará la mansión de Marcelo Balcedo en Cerro de los Burros tras la demanda de ex empleados, mientras en La Plata la causa por asociación ilícita sigue paralizada desde hace ocho años, evidenciando el contraste entre la rapidez del vecino país y la lentitud judicial argentina.
La justicia uruguaya avanza más rápido que la argentina: el ex secretario general del SOEME, Marcelo Balcedo, verá cómo su lujosa propiedad en Cerro de los Burros se subasta públicamente tras la demanda de trece ex empleados. El sindicalista y empresario de medios, condenado en el país vecino por lavado de activos, contrabando y tráfico de armas, enfrenta ahora un capítulo que desnuda la lentitud de los procesos en La Plata.
Un remate con trasfondo laboral
El reclamo de los trabajadores contra Balcedo y su esposa, Paola Fiege, terminó en un fallo que ordena el remate de la mansión uruguaya. El caso expone la otra cara de la vida sindical: mientras el ex dirigente acumulaba bienes de lujo, sus empleados iniciaban juicios por derechos básicos.
Justicia uruguaya vs. justicia argentina
En Uruguay, la condena ya es firme. En Argentina, el expediente que instruye el juez federal platense Ernesto Kreplak lleva ocho años sin lograr siquiera una indagatoria, ni presencial ni por videoconferencia. La causa por asociación ilícita sigue en pie, pero la extradición de Balcedo y Fiege se demora, generando un contraste incómodo: el vecino país ya dictó sentencia, mientras en La Plata el proceso parece estancado.
Impacto local
El caso no es ajeno a la ciudad. Balcedo fue un actor con peso en la política y los medios de La Plata, y su caída expone las tensiones entre poder sindical, negocios privados y justicia federal. La demora en los tribunales platenses alimenta la percepción de impunidad y erosiona la confianza en el sistema judicial local.
Lo que viene
El remate en Uruguay marcará un precedente: bienes de lujo que terminan en subasta por deudas laborales. En La Plata, la incógnita es si la causa federal logrará avanzar o seguirá atrapada en la burocracia. El desenlace podría redefinir la relación entre justicia argentina y uruguaya en casos de corrupción sindical.


