Un informe del área de Género de FundPlata reveló que la gestión de la salud mental de niños, niñas y adolescentes recae de manera desproporcionada sobre las madres en hogares monoparentales de La Plata. El relevamiento encontró que solo el 27% de los progenitores no convivientes asume el gasto en terapias, mientras que la mitad de las madres debe endeudarse para sostener los tratamientos de sus hijos.
«Nos encontramos con un panorama crudo, donde el sistema de salud está desbordado y no está pudiendo dar respuesta en el caso de adultos, pero tampoco de los menores», explicó la abogada Mariana Ormaechea, integrante del área de Género de la Fundación.
Un gasto que no está en la cuota alimentaria
Según el relevamiento, el 76% de las cuotas alimentarias no contempla los gastos de salud mental. Eso obliga a las madres a asumir ese costo por su cuenta o a iniciar un reclamo judicial para que el otro progenitor aporte su parte.
«Si bien hoy existe el Índice Crianza que incluye gastos en salud, estos costos de terapias representan un gasto extraordinario por el monto y por la periodicidad», señaló Ormaechea. Y agregó que, cuando el progenitor no aporta de manera voluntaria, la única vía es una demanda judicial, un proceso que calificó como «sumamente engorroso».
Terapia individual, la prestación más solicitada
El informe detalla qué tipo de atención necesitan los chicos. El 57,1% de las familias relevadas requiere terapia individual. El 21,4% necesita acompañamiento psicopedagógico y el 14,3% recurre a medicación psiquiátrica.
En cuanto al costo, más del 70% de los hogares destina erogaciones mensuales de gran escala para sostener estos tratamientos, montos que no están previstos en la canasta básica que hoy contempla el Índice Crianza.
Privatización forzosa por la demora del sistema público
El 57,1% de las familias paga estos tratamientos de manera particular, con el 100% del gasto de su bolsillo. Otro 35,7% recurre a obra social o prepaga, pero con copagos.
Según el informe, esta situación no responde a una elección de las familias sino a una urgencia: ante una crisis, una madre no puede esperar meses por un turno público. Esa espera termina forzando la consulta privada como única alternativa disponible.
El impacto en el trabajo de las madres
El informe también midió cómo afecta esta carga la vida laboral de las madres. El 92,9% de las mujeres consultadas debió faltar al trabajo o cancelar changas por la gestión de la salud mental de sus hijos. El 78,6% tuvo que acompañar personalmente las consultas, y el 71,4% destinó tiempo a trámites y organización administrativa.
Esa dinámica, según el documento, configura lo que definen como un «techo de cristal por cuidado»: la incertidumbre sobre la estabilidad emocional del hijo o hija autolimita a las mujeres a la hora de asumir cargos de mayor responsabilidad, lo que perpetúa la brecha de ingresos.
Una de cada dos madres se endeuda
El relevamiento encontró que el 50% de las madres contrajo deudas específicamente para pagar los tratamientos de sus hijos. En paralelo, más del 78% de las madres consultadas reportó niveles severos o extremos de estrés y agotamiento vinculados a la sobrecarga del cuidado.
«En esta situación adversa, desde FundPlata tratamos de encontrar herramientas para que las mujeres puedan paliar esta situación», sostuvo Ormaechea.
Una crisis que también afecta a las juventudes
El informe también incluye datos sobre la magnitud del problema en el Gran La Plata. Según estudios citados en el documento, el 17,2% de los adolescentes escolarizados presenta indicadores de riesgo clínico asociados a ansiedad y malestar subjetivo. El 43,7% de los jóvenes en situación de riesgo no accede a ningún dispositivo de atención, principalmente por imposibilidad económica.
La propuesta de FundPlata
La Fundación propone que se le anexe al Índice Crianza una cláusula específica de salud mental en los casos donde la demanda terapéutica sea sostenida en el tiempo. Según Ormaechea, «visibilizar este gasto en dinero y este tiempo de gestión es la única forma de que la cuota alimentaria sea una herramienta de justicia real, con perspectiva de género y no solo un cálculo matemático parcial».
Si vos o alguien que conocés está atravesando una situación de angustia relacionada con la salud mental de un hijo o hija, la línea 135 del Centro de Asistencia al Suicida atiende de forma gratuita y confidencial las 24 horas.


