Un informe de la Fundación Éforo reveló que el gasto público electoral bajó apenas 3% en 2025, cuando no hubo PASO, respecto de 2021, cuando sí las hubo. La cifra está muy lejos de los US$200 millones de ahorro que había prometido el Gobierno al eliminar las primarias.
El dato llega justo cuando el oficialismo retoma en el Senado su batalla para eliminar definitivamente las PASO de cara a 2027.
El excostoso de las primarias es uno de los principales argumentos que usa el Gobierno para eliminarlas. El entonces ministro del Interior, Diego Santilli, lo había planteado con claridad: «Vamos a eliminar las PASO y ahorrar más de 200 millones de dólares para los argentinos.»
Sin embargo, el informe de Éforo, titulado «Políticas electorales en Argentina: informe ciudadano», contradice esa proyección. Según el estudio, el gasto total de 2025 fue apenas $14.478 millones menor que el de las legislativas de 2021. En dólares, esa diferencia equivale a unos US$9,5 millones, muy lejos de los US$200 millones prometidos.
Por qué no bajó el gasto: la logística se llevó el ahorro
La explicación central está en los costos logísticos. El servicio de distribución a cargo del Correo Argentino alcanzó en 2025 un récord de $225.000 millones. Esa cifra representó el 48% de todo el gasto electoral del año, pese a que hubo una sola jornada de votación en lugar de dos.
Ese costo absorbió buena parte del ahorro que debería haber generado la eliminación de una instancia electoral. Además, la implementación de la Boleta Única de Papel también sumó gastos propios en materia de impresión y logística.
Una rigidez que viene de 2009
El informe sostiene que el costo de la política electoral argentina muestra una fuerte rigidez a la baja. Según el estudio, buena parte de los gastos incorporados al sistema desde la sanción de la ley de PASO en 2009 permaneció incluso cuando las primarias se suspendieron.
Para dimensionar esa tendencia, Éforo comparó con 2009, la última elección legislativa sin PASO. Ese año, el gasto electoral equivalía a $297.000 millones a precios constantes de 2025. En cambio, las legislativas de 2025 costaron $468.000 millones, un 58% más caras en términos reales que las de 2009, aun con una sola jornada de votación.
Menos plata para los partidos, más para la logística
Mientras crecía el peso de la logística, el financiamiento ordinario a los partidos políticos se redujo drásticamente. El Fondo Partidario Permanente, que en 2015 llegó a equivaler a $35.000 millones, cayó a apenas $402 millones en 2025, con una proyección de $354 millones para 2026. Hoy representa menos del 0,1% del gasto total destinado a la política electoral.
La vicepresidenta de Éforo, Carla Pitiot, reclamó mayor transparencia sobre estos números: «Transparentar la composición de estos gastos es una condición necesaria para que la ciudadanía pueda evaluar la eficiencia del sistema electoral.»
Lo que viene: la reforma en el Senado
El dato cobra relevancia justo cuando la reforma electoral nacional permanece en el Senado. El Gobierno propone mantener el Fondo Partidario Permanente, pero eliminar los aportes públicos extraordinarios para las campañas y habilitar mayor financiamiento privado, con un tope del 35% por aportante.


