Un sondeo de la consultora Trends midió las preferencias electorales en el distrito más grande del país. El resultado expone un tablero que nadie esperaba: el ministro del Interior y el exministro de Economía arrancan cabeza a cabeza, muy lejos del resto. Y la imagen de Milei en territorio bonaerense empieza a preocupar.
A más de un año de las elecciones generales, la Provincia de Buenos Aires ya tiene sus primeras radiografías electorales. Y los números que arrojó la consultora Trends en un relevamiento de 1.250 casos realizado en mayo muestran un panorama que reordena los supuestos del mapa político: Diego Santilli y Sergio Massa aparecen empatados con el 21% de intención de voto para gobernador, con el resto de los candidatos muy lejos.
Axel Kicillof no puede aspirar a la reelección bonaerense. Su ciclo termina en 2027 y la disputa por sucederlo —con todo lo que implica controlar el distrito electoral más grande del país— ya arrancó. La Plata, sede del poder provincial y campo de tensión permanente entre kirchneristas, massistas y libertarios, está en el centro de ese juego.
Dos nombres, un empate y mucho terreno por delante
La encuesta de Trends consultó a los bonaerenses sobre sus preferencias para gobernador en un escenario hipotético donde hoy fueran las elecciones. Santilli, actual ministro del Interior, y Massa, exministro de Economía, terminaron empatados con el 21% cada uno, muy lejos del tercer lugar.
En el tercer escalón aparece el exjefe de Gabinete Guillermo Francos con el 11%. Después, la opción genérica de «un candidato de izquierda» con el 9%. Más atrás, Mayra Mendoza suma el 7%, Federico Achával el 4%, y Fernando Gray y Sebastián Pareja comparten el 3%.
El dato más llamativo no es el empate en sí, sino las distancias. Entre los dos primeros y el resto hay una brecha de 10 puntos o más. En política bonaerense, eso es un abismo.
El piso libertario y el techo peronista
Dentro del espacio oficialista, Santilli no tiene competencia real: el 61% de los votantes de La Libertad Avanza y el PRO lo elige como el mejor candidato para ganar la provincia, frente a un 29% que prefiere a Francos. En términos de imagen general, Santilli registra un 36% de valoración positiva y un 52% negativa, un diferencial de -16 puntos que, en el clima actual, lo ubica como uno de los menos castigados del sistema.
Del lado peronista, la foto también es clara. Massa lidera dentro de su espacio con el 52% de quienes lo consideran el mejor candidato y el 50% de preferencia personal, dejando a Mayra Mendoza en un segundo plano con el 20% y el 17% respectivamente.
Para La Plata, esto tiene una lectura directa: si Massa consolida su candidatura, el peronismo platense —fragmentado entre kirchneristas, renovadores y allegados al gobernador— deberá decidir si cierra filas o profundiza las grietas internas. Figuras del entorno de Kicillof y del aparato municipal tendrán que definir dónde paran.
Peronismo unido vs. PRO+LLA: los números presidenciales
En la proyección presidencial para 2027, LLA encabeza con el 26% de preferencia, seguido por el kirchnerismo con el 23% y el peronismo no K con el 16%. Pero si el peronismo sumara sus partes, llegaría al 39% y superaría la alianza PRO+LLA, que alcanzaría el 34%.
El cálculo es potente, pero tiene un supuesto enorme adentro: que el peronismo logre unificarse. En el Gran La Plata, esa unidad está lejos de ser un dato.
Milei en la Provincia: imagen en caída
El sondeo también mide el humor social hacia las gestiones en curso. La imagen de Kicillof muestra una polarización casi perfecta: 48% positiva contra 49% negativa. Pero la situación de Milei en territorio bonaerense es más crítica: su imagen negativa trepa al 66% y la positiva retrocede al 32%.
Para el oficialismo nacional, ese número en la Provincia es una señal de alerta. El conurbano y el Gran La Plata son los territorios donde la gestión Milei pesa menos —y donde la elección de 2027 se puede definir.
Con el peronismo todavía sin candidato claro y Santilli afianzándose desde el Ministerio del Interior como figura visible del oficialismo en la Provincia, el escenario de los próximos meses estará marcado por la pulseada interna de ambos espacios. Si el massismo y el kirchnerismo no resuelven su coexistencia antes de las PASO, el empate que hoy muestra la encuesta podría volverse una ventaja real para el lado de enfrente.


