El Gobierno bonaerense oficializó el cronograma de pago de los sueldos de julio para los más de 300 mil empleados de la administración pública provincial. Los depósitos arrancan el jueves 31 y se estiran hasta el viernes 7 de agosto, según el organismo de revista de cada trabajador.
El dato no es menor para La Plata. La ciudad concentra la sede de la mayoría de los ministerios y reparticiones que integran el cronograma, así que buena parte del dinero que se libera esa semana termina moviéndose en el comercio local, desde el microcentro hasta los barrios donde vive gran parte de la planta estatal.
Quién cobra primero
El jueves 31 de julio arrancan Vialidad, OCEBA y el Instituto de la Vivienda. El lunes 3 de agosto es el turno de Seguridad, el Servicio Penitenciario, Desarrollo de la Comunidad y el Patronato de Liberados, entre otros.
El grueso de la administración central platense cobra recién el miércoles 5 de agosto. Ese día se acredita el sueldo en Economía, Gobierno, Infraestructura, Trabajo, ARBA, Fiscalía de Estado, la Legislatura y buena parte de los organismos que tienen su sede física en la ciudad, además de la Universidad Provincial de Ezeiza y la UPSO.
El Poder Judicial cobra el jueves 6, y el cronograma cierra el viernes 7 con Cultura y Educación y DiPreGEP, dos áreas que concentran a la mayor cantidad de trabajadores de toda la Provincia.
Un esquema escalonado que ya es costumbre
El fraccionamiento en varias tandas es la modalidad habitual que usa la Provincia desde hace años para administrar el impacto fiscal del pago de haberes. Para el bolsillo de cada agente no cambia el monto, pero sí el día exacto en que empieza a mover ese dinero.
En una ciudad como La Plata, donde el empleo público explica una porción considerable de la actividad económica, el escalonamiento también ordena el consumo: el comercio minorista suele notar el impacto recién entrada la primera semana de agosto, cuando ya cobró la mayoría de los ministerios con sede en la ciudad.
Con este esquema, la Provincia da por cerrado el pago de julio para la totalidad de su planta antes del 8 de agosto, un mes en el que el salario estatal vuelve a quedar bajo la lupa por la pulseada entre paritarias y la inflación acumulada.


