Kicillof presentó el Plan de Gestión de Riesgo con 90% de probabilidad de un «Niño muy fuerte» y 69% de chances de que sea el evento más intenso desde 1950. El gobernador acusó al gobierno nacional de retener el Fondo Hídrico mientras la provincia invierte $2,1 billones en obras estructurales.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, presentó este miércoles en la Casa de Gobierno de La Plata el Plan de Gestión de Riesgo bonaerense ante la inminente llegada del fenómeno conocido como «Súper Niño». Lo acompañaron la ministra de Ambiente, Daniela Vilar; el ministro de Infraestructura, Gabriel Katopodis; el ministro de Seguridad, Javier Alonso; y el jefe de Gabinete, Carlos Bianco.
«Hemos vivido fuertes inundaciones pero este fenómeno es masivo y en la peor de las hipótesis afectaría a gran parte del territorio bonaerense», alertó Kicillof. Y agregó: «Si Dios quiere tendremos menos gravedad de la esperada, pero hay que estar preparados para el peor escenario, con lluvias abundantes y frecuentes.»
Un fenómeno que podría ser el más intenso desde 1950
Según detalló el gobernador, existe un 95% de probabilidad de que El Niño sea muy fuerte: «Ya alcanzó los parámetros de fuerte, pero superaría ese umbral crítico.»
La ministra Vilar precisó que los informes técnicos hablan de un 90% de probabilidad de atravesar un «Niño muy fuerte» y un 69% de posibilidades de que se registre un evento histórico, potencialmente el de mayor intensidad desde 1950.
Vilar explicó el mecanismo detrás del fenómeno: el incremento de la temperatura en la superficie del océano altera los patrones atmosféricos habituales y aumenta la probabilidad de que las precipitaciones se registren con mayor frecuencia, intensidad y continuidad, un proceso que se intensifica por el cambio climático. Los tres grandes eventos meteorológicos registrados en el AMBA en los últimos 35 años ocurrieron en contextos de El Niño.
El diagnóstico territorial: siete municipios ya superaron la media anual
El pronóstico prevé una alta probabilidad de lluvias superiores a las normales entre agosto y octubre en gran parte de la provincia, con registros muy altos en el sudoeste bonaerense. Katopodis citó un informe de la Autoridad del Agua que califica como «muy crítica» la saturación del suelo en las zonas centro, este y noroeste de la provincia.
El dato más alarmante: siete municipios ya superaron el 50% de la media anual de precipitaciones, lo que obligó a coordinar protocolos con la provincia de La Pampa para regular el caudal de agua liberado hacia territorio bonaerense en cuencas compartidas como el Río Quinto.
Los tres niveles del plan
Vilar presentó el plan de prevención, que incluye diagnósticos territoriales, un mapa municipal de riesgo, la instalación de 24 nuevas estaciones meteorológicas, la entrega de kits de gestión de riesgos y la incorporación de pluviómetros comunitarios.
Katopodis detalló tres niveles de acción concretos. El primero es de monitoreo: un visor provincial único en tiempo real que integrará 42 estaciones del Ministerio, 208 proyectadas o licitadas y las incorporadas por convenios, para que los intendentes supervisen el estado de las cuencas.
El segundo nivel es de mantenimiento e infraestructura de emergencia: contratación de más de 33 mil horas de maquinaria por una inversión de $5.700 millones para el mantenimiento de canales, limpieza de arroyos mediante cooperativas, mantenimiento vial de accesos y un plan de contingencia con sistemas móviles de almacenamiento energético.
El tercer nivel son las obras estructurales, con un presupuesto plurianual de $2,1 billones. Actualmente hay 139 proyectos hidráulicos en ejecución, entre ellos intervenciones en Bahía Blanca, el Canal Maldonado, el Plan del Río Salado y la presa de Pergamino, próxima a licitarse.
La crítica al gobierno nacional: el Fondo Hídrico retenido
Katopodis cuestionó la paralización de la obra pública por parte del gobierno nacional, señalando que no completó el tramo IV del Plan del Río Salado. También criticó el desfinanciamiento de las políticas hídricas y la falta de asignación de los recursos del impuesto a los combustibles destinados al Fondo Hídrico.
Kicillof fue más duro: «La ausencia del gobierno nacional además provoca una grave falta de coordinación. Se viene el Súper Niño y no hemos recibido ningún ofrecimiento o acompañamiento por parte del gobierno nacional. No solo está ausente sino que se queda con el dinero recaudado en el Fondo Hídrico, compuesto por un aporte que realizamos todos cada vez que cargamos nafta.»
La denuncia se suma a la que el propio gobernador ya había hecho en Berazategui sobre los fondos viales, y confirma un patrón: el gobierno bonaerense viene señalando sistemáticamente la retención de fondos con destino específico —vial, hídrico— como estrategia recurrente del gobierno nacional.
Seguridad: alerta temprana y coordinación con Bomberos
El ministro Alonso detalló el plan de cuatro ejes de su cartera: alerta temprana, coordinación, fortalecimiento logístico y articulación con agencias y organizaciones de la sociedad civil. El proyecto contempla acompañamiento a los municipios, monitoreo permanente y coordinación entre la Policía, equipos de rescate, Bomberos y Defensa Civil, organizada en 12 zonas. La Provincia reforzó su logística con patrulleros, motos de agua, gomones, embarcaciones y aeronaves.
El objetivo es que el 80% de los municipios pueda implementar sistemas de alerta temprana, con especial atención a zonas como el Delta.
Lo que viene: acuerdo bilateral con La Pampa
Como continuidad de la agenda de gestión, Kicillof se trasladará el próximo lunes a la provincia de La Pampa para reunirse con el gobernador Sergio Ziliotto. Ambos firmarán un convenio bilateral para coordinar protocolos de respuesta frente a los posibles efectos del Súper Niño, en un intento de anticipar la coordinación interprovincial que el escenario climático va a exigir en los próximos meses.


