El Sindicato Unión Conductores de Taxímetros presentará el reclamo ante el Municipio y el Concejo Deliberante. Alegan crisis económica, parque automotor deteriorado y competencia desleal de las aplicaciones.
El pedido y la medida que reclaman
Los taxistas de La Plata se preparan para llevar un nuevo reclamo formal ante las autoridades municipales. El Sindicato Unión Conductores de Taxímetros, conducido por Juan Carlos Berón, presentará ante el Poder Ejecutivo y el Concejo Deliberante un petitorio para extender el límite de antigüedad permitido para los vehículos que prestan el servicio.
La normativa vigente establece un máximo de 10 años de antigüedad, con la posibilidad de acceder a dos años adicionales de prórroga. El gremio pide que, de manera excepcional y por única vez, ese límite se extienda hasta los 18 años. Para respaldarlo, el sindicato apunta a reunir la mayor cantidad de firmas posibles.
El argumento: los escolares pueden, los taxis no
Desde el sector toman como punto de referencia la situación de los transportes escolares, que cuentan con un límite de hasta 20 años de antigüedad. «Hay muchos autos que tienen más de 10 años y están impecables», señalaron desde el gremio, al tiempo que reconocieron que las prórrogas otorgadas hasta ahora por el Municipio ya no alcanzan frente al contexto económico actual.
Berón planteó que la medida apuntaría a evitar que trabajadores queden fuera de la actividad por no poder afrontar el costo de un auto nuevo en un momento en que el sector atraviesa una crisis profunda.
El parque automotor, en mal estado
El problema de fondo, sin embargo, no es solo la norma. Desde el sindicato advierten que una parte importante de los vehículos que hoy circulan presenta un deterioro considerable. «Más del 50% de los autos están en muy malas condiciones», reconocieron los propios representantes del sector.
Por eso, además de la extensión del plazo, el gremio reclama líneas de financiamiento accesibles para renovar las unidades. El Banco Provincia es el destinatario de esa demanda. «Estaría bueno que nos consigan los créditos blandos para cambiar las unidades y así poder competir con las aplicaciones», plantearon desde el sector. El argumento es que los taxistas son transporte público municipal de pasajeros y que esa condición debería facilitar el acceso a herramientas de financiamiento.
Las aplicaciones, en el centro de la disputa
El reclamo también tiene como telón de fondo la competencia con plataformas como Uber, DiDi y Cabify. Desde el sindicato sostienen que se trata de una «competitividad desleal»: las aplicaciones no tributan en la Municipalidad de La Plata, mientras que los taxistas operan dentro de un sistema regulado que implica costos y obligaciones. A eso se suma que las plataformas, según el gremio, cuentan en su mayoría con vehículos más nuevos que los del parque de taxis formal.
El debate sobre la legalidad de esas plataformas en La Plata ya llegó al Concejo Deliberante, que deberá retomarlo luego del receso invernal con una agenda cargada de temas. El planteo de los taxistas llega en ese contexto y busca instalar la necesidad de contemplar la situación del sector antes de que la crisis termine acelerando el retiro de unidades y licencias.


