El peronismo lanzará una plataforma digital para modernizar su padrón antes de 2027. El dato que disparó la alarma: menos del 2% de los afiliados tiene menos de 30 años. Cascallares coordina el operativo y Alak pone la cara desde La Plata.
El Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires tiene un problema que ya no puede disimular: se está envejeciendo. Y lo sabe. Por eso, en la antesala del año electoral, la conducción del partido —encabezada por el gobernador Axel Kicillof— lanzó una campaña de afiliación masiva que combina tecnología y despliegue territorial en los 135 distritos bonaerenses.
La novedad central es una aplicación para celulares pensada para desburocratizar el ingreso de nuevos militantes y capturar a una generación que no pisa locales partidarios pero sí maneja el teléfono con soltura.
El diagnóstico que encendió las alarmas
El operativo no surgió de la nada. El análisis que lo aceleró fue elaborado por Guido Mastrangelo, creador del proyecto Graficar PBA, y pintó un cuadro preocupante para los despachos de La Plata.
Según el procesamiento de datos oficiales, apenas el 1,9% de los afiliados actuales del PJ bonaerense tiene menos de 30 años. En números concretos: poco más de 22.000 personas sobre un universo que supera el millón de inscriptos. El grueso del padrón lo sostienen los mayores de 60, seguidos por el tramo de entre 45 y 59 años.
Para un partido que históricamente construyó poder en base a una estructura militante joven y territorial, el dato es, cuanto menos, un llamado de atención.
Cómo funciona la app y quién conduce el operativo
La plataforma operará como un sistema de preafiliación digital en tres pasos: carga de datos personales desde el celular, cruce automático con padrones para verificar que el interesado no esté afiliado a otro partido —lo que anularía el trámite— y, por último, validación presencial con firma ológrafa en la sede partidaria del distrito, tal como exige la legislación electoral vigente.
La coordinación general del operativo quedó en manos de Mariano Cascallares, secretario general del PJ provincial e intendente de Almirante Brown, uno de los armadores políticos de mayor confianza de Kicillof.
Alak en el centro de la escena platense
Desde La Plata, el secretario de Formación Política del PJ y jefe comunal Julio Alak fijó la vara alta: pasar de los actuales 1,2 millones de afiliados a 1,5 millones. Una meta que algunos sectores internos califican de «ambiciosa» y que supone sumar 300.000 personas en un período de tiempo acotado.
Para la ciudad, el rol de Alak en este esquema no es menor. La Plata es uno de los distritos con mayor densidad de estructuras peronistas de la provincia, y también uno de los que más necesita renovar cuadros ante el avance de La Libertad Avanza entre votantes jóvenes en las últimas elecciones.
La lectura política detrás de la jugada
El timing no es casual. La campaña de afiliación se activa a poco más de un año de las elecciones presidenciales de 2027, en un momento en que el peronismo bonaerense necesita mostrar músculo territorial y, al mismo tiempo, demostrar que puede hablarle a una generación que, por ahora, mira para otro lado.
La apuesta digital tiene una lógica clara: si la afiliación es engorrosa, los jóvenes no se afilian. Si el proceso es tan sencillo como descargar una app, el umbral de ingreso baja radicalmente. El desafío, claro, es convertir esos afiliados digitales en militantes reales con presencia territorial.
Proyección a corto plazo
Si el lanzamiento de la app logra tracción entre los menores de 30, el PJ bonaerense podría presentarse en 2027 con un padrón renovado y un relato de modernización que hoy le falta. Pero si la campaña se queda en el anuncio y no se sostiene con formación política real, el riesgo es terminar con un padrón inflado de afiliados pasivos que no participan ni votan en internas. La diferencia entre uno y otro escenario depende, en gran medida, de lo que pase en los distritos. Y en ese terreno, La Plata es siempre el termómetro.


