El gobernador reunió a los armadores territoriales de su espacio, les pidió «salir a convocar» por todo el territorio y frenó en seco los impulsos de responderle a Berni e Ishii. La cita sirvió para levantar el ánimo de una tropa que siente el peso de la interna peronista.
Axel Kicillof juntó a la conducción del Movimiento de la Fuerza (MDF) en La Plata y les dejó un mensaje sin margen de interpretación: la respuesta a los ataques del kirchnerismo duro no va a ser con declaraciones cruzadas, sino con gestión y propuestas.
Fue una reunión de trabajo con los armadores de cada uno de los sectores del espacio, en la que el gobernador bajó línea política, contuvo a su tropa y reordenó la estrategia de cara a la construcción electoral que viene.
“Levantar el espíritu» en medio de la tormenta
El encuentro tuvo, según quienes participaron, una función anímica tan importante como la política. Los referentes del MDF llegaron con el desgaste acumulado de semanas de fuego cruzado con el kirchnerismo duro —Sergio Berni y Mario Ishii como las voces más agresivas—, y Kicillof los recibió con un doble mensaje: están haciendo bien las cosas y tienen que seguir.
”Seguir construyendo» y «salir a convocar» fueron las dos consignas que el gobernador les dejó para llevar de vuelta a cada territorio.
El veto a la confrontación
Uno de los temas que más calentó la mesa fue la presión de varios armadores por salir a responderle con la misma moneda a quienes desde el kirchnerismo los vienen atacando con dureza. La tentación de devolver golpe por golpe existe dentro del espacio.
Kicillof la frenó. «La respuesta es con gestión y propuestas», dijo, y no dejó lugar a la ambigüedad.
La instrucción no quedó solo en palabras. El propio gobernador se encargó de enviar mensajes personales a cada uno de los senadores del MDF para ordenarles que no respondieran a sus pares kirchneristas durante la sesión del último miércoles. El resultado fue que el bloque cumplió la orden y la escalada verbal no tuvo réplica desde su lado.
Es una decisión política deliberada: Kicillof apuesta a que el contraste entre la lógica de confrontación del kirchnerismo duro y la actitud propositiva del MDF le rinda más frutos de cara a 2027 que entrar en una guerra de declaraciones que desgasta sin construir.
La arquitectura territorial que viene
La reunión en La Plata -en el local de 40 entre 6 y 7- fue esencialmente un encuentro de armado. El MDF necesita consolidar presencia en distritos donde todavía no tiene estructura propia y ampliar la convocatoria más allá del núcleo duro del kicillofismo.
La señal de fondo que Kicillof les dio a sus armadores es que la construcción nacional —eje del discurso del espacio desde hace meses— necesita materia prima territorial para ser algo más que un relato. Las próximas semanas dirán cuánto de lo que se habló en La Plata se traduce en movimiento real sobre el mapa bonaerense.


