El gobernador cerró acuerdos de cooperación en ciencia, agricultura y producción con el gobierno de Yamandú Orsi. Con cuidado diplomático pero sin filtro, apuntó a las consecuencias comerciales de la crisis con Lula para las empresas bonaerenses.
Axel Kicillof visitó Uruguay este viernes, donde se reunió con el presidente Yamandú Orsi y firmaron convenios de cooperación, además de dialogar sobre «cuestiones regionales de un mundo desafiante».
El gobernador bonaerense explicó los motivos del viaje con datos que suelen acompañar su discurso federal: «Venimos a firmar convenios entre la Provincia de Buenos Aires, que representa el 40% de la población argentina».
Qué se firmó y qué implica para la región
Los acuerdos cerrados tienen dos ejes concretos. Uno es con el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca de Uruguay y el Ministerio de Agricultura bonaerense, vinculado a la UAM —el equivalente uruguayo del Mercado Central—, con intercambio en líneas de producción, calidad y capacitación para productos certificados.
El segundo convenio fue con la Comisión de Investigación Científica de la provincia de Buenos Aires, y el gobernador lo contextualizó directamente: «Tenemos un gobierno nacional que viene desfinanciando fuertemente la ciencia, la investigación, la universidad. La provincia de Buenos Aires hace exactamente lo contrario: estamos seguros de que en el mundo de hoy, donde se evidencia una revolución tecnológica, necesitamos fortalecer las instituciones vinculadas a la investigación, a la ciencia y a la innovación.»
El convenio de ciencia llega en la misma semana en que la UNLP convocó al banderazo por el desfinanciamiento universitario y tiene previsto el paro de 48 horas del 27 y 28 de agosto. El contraste que Kicillof construye —Nación ajusta, Provincia invierte— encontró en Montevideo un nuevo escenario.
Brasil, Lula y la «fragilidad» que Milei generó
El pasaje más delicado del discurso de Kicillof ocurrió cuando le preguntaron por la crisis diplomática con Brasil. El gobernador midió cada palabra, pero el mensaje fue claro.
«Quiero ser muy respetuoso porque estoy en el extranjero», dijo, «pero con prudencia quiero decir que no fue bueno para Argentina que el presidente de nuestro país fuera a Brasil y tuviera las apreciaciones y las palabras que tuvo con el presidente de la República Federativa del Brasil.»
Y señaló las consecuencias para la provincia: «Eso ocasionó que hoy estemos en una situación de mucha fragilidad desde el vínculo diplomático porque hubo una degradación en él que para mí es grave; hay empresas brasileñas en nuestro territorio y empresas bonaerenses que actúan en el territorio brasileño, además de intercambio comercial entre Argentina y Brasil.»
Ante la consulta sobre si la situación puede afectar al Mercosur como bloque, Kicillof respondió: «Hasta dónde va a llegar no lo sé.»
La mirada geopolítica de Orsi
El gobernador también aprovechó la reunión para actualizar su lectura sobre el contexto internacional. Destacó que el presidente uruguayo «ha estado hablando con presidentes de la región y nos pudo dar un pantallazo de la situación y su mirada sobre la situación internacional con un conocimiento sorprendente y minucioso de primera mano de lo que son los cambios geopolíticos que están en curso.»
El vínculo entre el gobierno bonaerense y el Frente Amplio uruguayo tiene antecedentes: ya se habían firmado anteriormente convenios de cooperación con la Intendencia de Montevideo que están en funcionamiento. La visita de este viernes profundiza esa relación y la extiende al nivel nacional uruguayo.
Lo que el viaje dice sobre el armado federal de Kicillof
La visita a Uruguay el mismo día en que el PJ bonaerense cerró el plenario «Peronismo x Peronistas» en La Plata tiene una lectura política que el gobernador no necesita explicitar: mientras Magario cerraba el acto con la consigna «el peronismo será revolucionario o no será», Kicillof firmaba convenios de cooperación internacional en Montevideo con el presidente de un gobierno de centroizquierda regional.
La construcción federal del MDF no se limita a recorrer provincias argentinas. También incluye posicionarse en el mapa regional con vínculos propios, sin depender del Ejecutivo nacional ni de la política exterior de Milei.


