Tres meses y medio de revelaciones sobre bienes sin declarar, viajes en avión privado y gastos con tarjetas ajenas terminaron por hacer insostenible la posición de Manuel Adorni. Milei lo sostuvo hasta último momento, pero la presión del Senado y de su propio gabinete lo expulsó.
Manuel Adorni dejó de ser jefe de Gabinete este sábado. Lo anunció él mismo en sus redes sociales con una carta dirigida a Javier Milei, pocas horas antes del partido de Argentina en el Mundial. El timing no fue casual: el desenlace llegó después de tres meses y medio de escándalo por el crecimiento de su patrimonio desde que entró a la función pública, por el cual es investigado por enriquecimiento ilícito.
El viernes por la mañana, desde España, Milei todavía decía que solo lo echaría si la Justicia lo declaraba culpable. Pero desde el jueves, con Karina Milei activa en la Casa Rosada, se instaló la certeza de que Adorni tenía las horas contadas.
El detonante final: el Senado que no podía cruzar
El límite concreto no fue judicial sino legislativo. En el Senado, el oficialismo no pudo imponer el debate de la ley de propiedad privada porque, si habilitaba el quórum, la oposición iba a avanzar con la interpelación y la moción de censura contra Adorni.
Además, en el Gobierno había convicción de que el miércoles siguiente, cuando la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado tratara la interpelación, el resultado sería desfavorable para el jefe de Gabinete.
La frase que circuló en los pasillos de la Casa Rosada lo resume sin rodeos: «No se puede gestionar así.»
Lo que tapó el escándalo durante meses
La cronología del caso es larga. Todo arrancó en marzo, cuando para la Argentina Week Adorni subió a su esposa Bettina Angeletti al viaje oficial hacia Estados Unidos. Dijo que estaba «deslomándose» y que necesitaba la compañía de su señora. La palabra se convirtió en el símbolo de una contradicción imposible de sostener: el vocero de la austeridad libertaria viviendo de otra manera.
Después apareció un video suyo yendo a Punta del Este en el avión privado reservado por su amigo y contratista de la TV Pública, Marcelo Grandio.
El viernes anterior a su renuncia, LA NACION reveló que Adorni había adquirido aparatos para videojuegos con tarjetas de crédito de dos funcionarios que trabajaban para él, por $5.848.589, cuando cobraba en bruto $3.584.006.
Intentó salvar la situación con una entrevista en LN+ donde atribuyó su crecimiento patrimonial a inversiones en bitcoins, y rectificó sus declaraciones juradas ante la Oficina Anticorrupción. No alcanzó.
La carta: víctima de los medios, según él
En su carta de despedida, Adorni apuntó con dureza contra la prensa. Habló de «operaciones mediáticas», de «ataques» contra su familia, sus hijos y hasta sus vecinos. Mencionó versiones falsas sobre viajes, contratos inexistentes de su esposa con el Estado, mansiones, granjas cripto y hasta un pendrive «lleno de dólares».
Se definió como «un simple ciudadano» que quiso colaborar con el proyecto libertario. Halagó a Milei —y también a Karina— y cerró con una promesa de lealtad desde afuera del gobierno.
Santilli al mando, Devitt como vice
El relevo quedará en manos del ministro del Interior, Diego Santilli, que ya había reemplazado a José Luis Espert cuando lo bajaron de la candidatura a diputado nacional. Esta es la segunda vez que oficiaría de pararrayos en un momento crítico para los libertarios.
En paralelo, promoverían a Ignacio Devitt, hasta hoy secretario de Asuntos Estratégicos, como vicejefe de Gabinete, absorbiendo las funciones del Ministerio del Interior.
Las reacciones
Patricia Bullrich, una de las voces más críticas de Adorni dentro del oficialismo, publicó: «La confianza y la ética son dos elementos fundamentales para profundizar el cambio que el Presidente, la gente y todo el país estamos construyendo.»
Karina Milei rescató su «incansable trabajo» y dijo que su aporte al proyecto «dejó una marca enorme», al tiempo que reconoció el «difícil e inmerecido momento» que atravesó él y su familia.
Santilli en expansión
El ingreso de Santilli a la jefatura de Gabinete tiene consecuencias directas para la Provincia de Buenos Aires. El exvicejefe porteño llega con peso propio en el PRO y con conocimiento del territorio bonaerense, en un momento en que La Libertad Avanza consolida su expansión en los distritos del Conurbano y el interior provincial. Para el peronismo provincial, su llegada refuerza la competencia político-territorial de cara al 2027. La causa por enriquecimiento ilícito, en tanto, sigue activa: Adorni se va del Gobierno pero no de la Justicia.


