El ministro de Gobierno bonaerense disparó sin filtros en la conferencia de los lunes y pintó un cuadro brutal del consumo en la provincia: carnicerías vacías, negocios de ropa fundidos y una economía que no da señales de rebote.
Carlos Bianco no eligió las palabras con cuidado. Las eligió con intención. «Lo que hay que hacer es cambiar el modelo, es decir, que se vaya Milei», lanzó el ministro de Gobierno bonaerense este lunes desde la conferencia de prensa habitual en la Gobernación, cuando le preguntaron por el cierre masivo de comercios y la caída libre del consumo en toda la provincia.
La frase no fue un desliz: fue la síntesis política del diagnóstico que viene construyendo el kicillofismo frente al ajuste de la administración nacional.
Se están fundiendo todos los negocios»
Bianco usó un ejemplo cotidiano y efectivo para ilustrar la crisis. Recordó lo que era ir a la carnicería un sábado hace dos años: cola en la puerta, cuenta DNI activa, movimiento. «Ahora vas y no hay una sola persona, a pesar del descuento de cuenta DNI», señaló.
El contraste es elocuente. El programa que el propio Gobierno nacional usa como argumento de reactivación —los descuentos con tarjeta de débito— ya no mueve el amperímetro en los locales de barrio.
El ministro extendió el diagnóstico al rubro textil: los negocios de ropa «están todos fundidos o fundiéndose», dijo sin eufemismos.
El golpe en La Plata
Lo que Bianco describe a escala provincial tiene cara concreta en La Plata. La ciudad acumula meses de locales cerrados en las zonas comerciales del centro y los barrios. La calle 8, los alrededores del Mercado, los comercios de City Bell o Los Hornos no son la excepción al fenómeno: son parte del mapa de una crisis que avanza sin que los datos oficiales de inflación decreciente alcancen para explicar por qué la gente dejó de gastar.
El consumo no se recupera aunque baje la inflación si el salario real sigue en el piso. Esa es la tensión que el kicillofismo busca instalar en la agenda pública, y Bianco la verbalizó sin rodeos.
La apuesta política del momento
La conferencia de los lunes en la Gobernación se viene convirtiendo en tribuna. El oficialismo bonaerense eligió la crisis económica como terreno de disputa con Nación, y Bianco opera como vocero de esa línea: confrontación directa, lenguaje popular, datos de la calle.
La lectura política de fondo es que Milei llega debilitado al segundo tramo de su mandato, y el peronismo provincial apuesta a que el deterioro del consumo y el cierre de pymes sea el argumento que horade el apoyo electoral al gobierno nacional de cara a 2025.


