El ministro Marinucci reunió a las cámaras del sector y advirtió que la falta de definiciones nacionales agrava la situación. En La Plata, el impacto directo se siente en la continuidad de los servicios y el empleo.
La crisis del transporte público volvió a quedar expuesta este lunes, cuando el ministro Jorge D’Onofrio y el titular de Transporte bonaerense, Jorge Marinucci, confirmaron un refuerzo en los subsidios provinciales para sostener el sistema. La medida busca contener un escenario que, según advirtieron, se profundiza por la ausencia de respuestas concretas del gobierno nacional.
Subsidios para sostener el servicio
Marinucci reunió a las cámaras empresarias y planteó que el refuerzo de fondos es una decisión de emergencia para evitar la paralización de líneas y preservar puestos de trabajo. El funcionario reconoció que la situación es crítica y que el esquema actual no alcanza para cubrir los costos operativos.
En La Plata y el Gran La Plata, donde miles de usuarios dependen diariamente de colectivos interurbanos y urbanos, el riesgo de reducción de frecuencias o suspensión de servicios genera preocupación inmediata. Comerciantes y trabajadores advierten que el transporte ya no garantiza regularidad y que los aumentos de tarifas golpean fuerte en los bolsillos.
Nación ausente
El ministro subrayó que la crisis se agrava por la falta de definiciones de Nación, que mantiene congelados los aportes y no ofrece un plan de recomposición. “Necesitamos soluciones urgentes para sostener el sistema y el empleo”, remarcó Marinucci, en un mensaje que también apunta a la tensión política entre Provincia y Casa Rosada.
Impacto local
En la capital bonaerense, la discusión sobre subsidios y tarifas se cruza con la realidad de estudiantes, trabajadores y jubilados que dependen del transporte público para acceder a la ciudad. La incertidumbre sobre la continuidad de los servicios amenaza con profundizar la desigualdad territorial y la desconexión entre barrios periféricos y el centro platense.
Si Nación no redefine su política de subsidios, el escenario a corto plazo anticipa más presión sobre la Provincia y un deterioro del servicio en ciudades como La Plata. El riesgo de un conflicto gremial y empresarial crece, y la discusión sobre el financiamiento del transporte promete convertirse en uno de los ejes de la agenda política bonaerense en los próximos meses.


