El Gobierno nacional impulsa la eliminación de la «zona fría ampliada», el régimen que desde 2021 garantiza rebajas de hasta la mitad en la factura de gas. Si el proyecto avanza en el Congreso, el impacto llegaría en plena temporada de frío.
La Plata y otros 90 municipios de la provincia de Buenos Aires podrían enfrentar un aumento significativo en las facturas de gas antes de que termine el invierno. El Ejecutivo nacional presentó un proyecto de ley para revertir la ampliación del régimen de Zona Fría establecida en 2021, lo que implicaría la eliminación de descuentos que hoy van del 30% al 50% para unos 800.000 hogares del AMBA y el interior bonaerense.
Qué es la Zona Fría y por qué importa en La Plata
La Ley 27.637, sancionada durante la pandemia, extendió el régimen original de Zona Fría —pensado históricamente para la Patagonia— hacia el norte, incorporando a La Plata y gran parte del conurbano y la provincia. El beneficio se traduce en una rebaja directa en la tarifa de gas natural para uso residencial.
Lo que propone el Gobierno es volver al esquema previo a 2021: mantener los subsidios solo para sectores vulnerables y dejar sin cobertura al resto de los usuarios que hoy se benefician. En la práctica, eso significa que la mayoría de las familias platenses pasarían a pagar la tarifa plena.
El momento del ajuste: pleno julio
El timing no es menor. Si el proyecto avanza en el Congreso, el efecto en las boletas llegaría en julio o agosto, los meses de mayor consumo de gas en la ciudad. Para una familia tipo en La Plata, el impacto podría ser considerable: pasar de una tarifa con 40% de descuento a pagar el valor completo implica un aumento real en pesos significativo, aunque el monto exacto depende del consumo y de los cuadros tarifarios vigentes al momento de la implementación.
La lógica del ajuste fiscal
Detrás de la medida hay un objetivo claro: recortar el gasto en subsidios energéticos. El Ministerio de Economía viene ejecutando una política de reducción sistemática de subsidios como parte del programa de equilibrio fiscal, y la Zona Fría ampliada representa un costo que el Gobierno considera insostenible en el esquema actual.
El argumento oficial es que el beneficio, pensado originalmente para zonas con temperaturas extremas, terminó alcanzando a una franja amplia de la población que no necesariamente lo requiere.
La resistencia política que viene
La medida ya generó reacción en el sistema político bonaerense. Intendentes del conurbano y legisladores provinciales —tanto del peronismo como de sectores de la oposición dialoguista— anticiparon su rechazo. La Provincia de Buenos Aires concentra la mayor parte de los afectados, lo que convierte este debate en un escenario de tensión directa entre Nación y territorio bonaerense.
En La Plata, el impacto no sería solo económico: cualquier legislador nacional platense que acompañe el proyecto deberá explicarles a sus vecinos por qué apoyó un aumento en la factura de gas en pleno invierno.
Qué puede pasar en las próximas semanas
El proyecto aún debe recorrer el Congreso, y el rechazo legislativo podría retrasar o modificar su implementación. Sin embargo, el Ejecutivo tiene margen para avanzar por decreto en algunos aspectos regulatorios si el trámite parlamentario se demora. Lo más probable es que la discusión se intensifique en mayo y junio, justo cuando los hogares empiezan a encender las estufas.


