Axel Kicillof volvió a pararse en el centro de la disputa tarifaria con el gobierno de Javier Milei. Esta vez desde Tornquist, en el sudoeste bonaerense, donde visitó el municipio en el marco de un acto oficial, el gobernador usó el contexto climático —4 grados a primera hora de la mañana— para sintetizar el argumento que viene repitiendo: eliminar el beneficio de la Ley de Zona Fría es golpear directamente al bolsillo de millones de familias.
El gobernador endureció su postura contra el proyecto nacional que avanza en el Senado y que busca eliminar la tarifa diferencial de gas. «Va a haber un aumento que alcanza a veces al 100%», dijo desde el sur de la provincia, donde el termómetro marcaba 4 grados.
Axel Kicillof volvió a pararse en el centro de la disputa tarifaria con el gobierno de Javier Milei. Esta vez desde Tornquist, en el sudoeste bonaerense, donde visitó el municipio en el marco de un acto oficial, el gobernador usó el contexto climático —4 grados a primera hora de la mañana— para sintetizar el argumento que viene repitiendo: eliminar el beneficio de la Ley de Zona Fría es golpear directamente al bolsillo de millones de familias.
El proyecto que debate el Senado nacional propone eliminar la tarifa diferenciada de gas que rige para zonas con condiciones climáticas extremas. Kicillof sostuvo que, si la norma prospera, el impacto en la provincia de Buenos Aires alcanzará a aproximadamente 1.300.000 hogares, lo que representa cerca de 5 millones de personas.
«Estamos ante una situación muy complicada porque el gobierno de Milei quiere quitar, a más de 3 millones de hogares en todo el país, una tarifa especial vinculada a las condiciones climáticas», señaló el mandatario provincial.
El gobernador precisó que el aumento en las facturas de gas podría duplicarse en algunos casos: «Va a haber, si esto se aprueba ahora en el Senado, un aumento tarifario que alcanza a veces al 100%».
El reclamo no es nuevo —Kicillof ya había levantado esta bandera en otras oportunidades—, pero toma fuerza mientras el proyecto avanza en el Congreso y el invierno se instala en el interior bonaerense. En ese marco, el gobernador amplió el diagnóstico y lo enmarcó en la situación económica general que atraviesa la provincia.
«Buena parte de las familias en la provincia de Buenos Aires, más allá de su condición económica, está con complicaciones, está endeudada», afirmó, y agregó que hoy las facturas de servicios compiten con el alquiler, los alimentos y el combustible en una ecuación que cada vez tiene menos margen.
«No se puede pagar alquiler, alimentos, combustible, pero tampoco tarifas, luz y gas», subrayó.
La posición del gobierno provincial es que la Zona Fría no es un subsidio discrecional sino un reconocimiento legal a las condiciones geográficas y climáticas de determinadas regiones. «Lo que tenemos en la provincia de Buenos Aires es zona fría, y eso es lo que está afectando el gobierno de Milei», cerró Kicillof.


