La confianza en la gestión de Javier Milei volvió a caer en mayo y por primera vez en lo que va de su mandato perforó la barrera de los 2 puntos.
El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) que elabora mensualmente la Universidad Torcuato Di Tella registró un valor de 1,99 puntos, lo que representa un retroceso del 1,6% respecto de abril y confirma el sexto descenso mensual consecutivo iniciado en diciembre de 2025.
En lo que va de 2026, la secuencia de caídas fue la siguiente: enero (-2,8%), febrero (-0,6%), marzo (-3,5%), abril (-12,1%) y mayo (-1,6%). En consecuencia, la contracción acumulada desde fin del año pasado alcanza el 19,2%. El promedio de toda la gestión Milei cayó así a 2,41 puntos, su registro más bajo desde el inicio del mandato.
Dónde está Milei respecto de sus antecesores
El informe de Di Tella ubica a Milei en el mes 30 de su mandato con un ICG de 1,99, y lo compara con el desempeño de todos los presidentes anteriores en ese mismo tramo. El resultado es matizado: Milei está apenas por debajo de Macri (2,04 en el mes 30, un 2,6% más alto) y por debajo de Néstor Kirchner (2,42, un 17,8% más alto). Sin embargo, supera a Cristina Kirchner II (1,70), Cristina Kirchner I (1,61) y Alberto Fernández (1,40), que en el mes 30 de sus respectivas gestiones registraban valores más bajos.
En términos de promedios totales de gestión, el cuadro también es revelador: Néstor Kirchner promedió 2,49; Macri, 2,27; Alberto Fernández, 1,69; Cristina II, 1,83; Cristina I, 1,71. Milei, en tanto, promedia 2,41 —todavía por encima de todos los kirchneristas, pero ya por debajo del kirchnerismo en su momento de mayor apoyo y cayendo hacia el piso de Macri.
Los componentes: «capacidad» y «honestidad», en mínimos de gestión
Tres de los cinco componentes del ICG retrocedieron en mayo. La «Capacidad para resolver los problemas del país» fue la que más cayó: -5,6% hasta 2,36 puntos, su nivel más bajo desde el inicio de la gestión. La «Preocupación por el interés general» descendió un 2,5% hasta 1,57 puntos, y la «Honestidad» bajó un 1,6% hasta 2,46. Ambas alcanzaron sus valores mínimos de 2026. Por otro lado, la «Evaluación general del Gobierno» subió un 3% hasta 1,69 puntos y la «Eficiencia» mejoró un 0,5% hasta 1,88, aunque esas mejoras no compensaron el resultado final.
La perspectiva económica: el número más preocupante del informe
Uno de los hallazgos más significativos del PDF de Di Tella es la segmentación por perspectivas económicas. Entre quienes creen que la situación económica mejorará en el próximo año, el ICG alcanza 4,17 puntos (+3,5%), el valor más alto de todos los segmentos relevados. Pero entre quienes piensan que la situación se mantendrá igual, el índice cayó a 2,17 puntos (-12,9%). Y entre quienes creen que la economía empeorará, el ICG se desplomó a apenas 0,37 puntos (-27,5%), la caída porcentual más pronunciada del mes.
En otras palabras, la confianza en el Gobierno depende casi enteramente de la expectativa económica. Quienes confían en la recuperación futura sostienen el índice; quienes no la ven, prácticamente no tienen confianza. Esa polarización es, además, el principal factor de riesgo para el oficialismo de cara a octubre.
Quiénes más desconfían: brechas de género, edad y educación
En el plano de género, la brecha entre hombres y mujeres volvió a ampliarse: los varones midieron 2,29 puntos (+6%), mientras que las mujeres cayeron a 1,61 (-13%). La brecha alcanzó así los 0,68 puntos, la más pronunciada desde que retomó la tendencia que se había comprimido en abril (0,31 puntos).
Por franja etaria, el mayor deterioro se concentra en el segmento de 30 a 49 años —segunda caída consecutiva—, donde el ICG bajó un 11,3% hasta 1,72 puntos. Es decir, el núcleo de la clase trabajadora activa, con hijos en edad escolar y gastos en salud, alquiler y consumo, es el que más se aleja del Gobierno. En cambio, los mayores de 50 años fueron el único grupo etario que mejoró, con una suba del 5,4% hasta 2,14 puntos.
Por nivel educativo, el segmento con instrucción primaria registró la caída más severa del mes: -25%, hasta 1,20 puntos. En el otro extremo, quienes tienen educación terciaria o universitaria se ubican en 2,19 puntos (-0,9%), sosteniéndose como el segmento más favorable al Gobierno.
El dato bonaerense: víctimas de delito y el piso del conurbano
En el plano geográfico, el interior del país sigue siendo la región con mayor respaldo, con 2,17 puntos. La Ciudad de Buenos Aires mostró una leve mejora y se ubicó en 1,91. El Gran Buenos Aires, en cambio, quedó en 1,65 (-1,2%), el valor más bajo de todas las regiones, lo que refuerza el mapa político de cara a las legislativas de octubre.
El informe también incorpora una variable que cruza confianza y experiencia delictiva: quienes no fueron víctimas de delitos en los últimos doce meses registran un ICG de 2,04 (-3,8%), mientras que quienes sí lo fueron se ubican en 1,84 (+8,2%). En términos relativos, los que sufrieron delitos recientemente muestran, paradójicamente, una leve recuperación en su confianza. No obstante, la brecha entre ambos grupos se achicó respecto de los meses anteriores.
La encuesta fue realizada por Poliarquía Consultores sobre 1.000 casos telefónicos en 39 localidades del país, entre el 4 y el 19 de mayo. El intervalo de confianza del ICG al 95% es de 1,86 a 2,12.


